No, la nube no acabará con los servidores dedicados

Recientemente, hemos visto algunos artículos con títulos como:

  • “¿Matará la Nube al Alojamiento de Servidores Dedicados?”
  • “¿El Cloud Computing matará al mercado de servidores?”
  • y “¿Está muerto el servidor dedicado?”

Estamos aquí para decir que NO, la nube no está matando a los servidores dedicados. Es mucho más complicado que eso. Y, la dinámica entre los servidores dedicados y la nube sigue cambiando.

Pero ya estamos empezando a ver cómo se verán las cosas cuando “se asiente el polvo”.

El mito de la asequibilidad en la nube.

Uno de los principales argumentos contra el Servidor Dedicado es que está pagando por recursos que no necesita. El alojamiento en nube ofrece un modelo de pago por uso, que sólo le cobra por los recursos utilizados. Es cierto que el 30% de todos los servidores dedicados no están trabajando a su máximo potencial. Pero, esto no debería permitirle pensar que los servidores dedicados son un mal valor, sino todo lo contrario. Los servidores dedicados son a menudo 3 veces más baratos que las configuraciones de alojamiento en nube comparables. Incluso cuando pague por más recursos de los que necesita, le costará menos que la nube! Para las organizaciones con una demanda predecible de recursos de servidor, los servidores dedicados son casi siempre la mejor opción, sin embargo, hay casos en los que la nube funciona para ser más asequible. Esto ocurre principalmente en dos situaciones:

  • Sus necesidades de cálculo y de almacenamiento son pequeñas.
  • Experimenta cargas máximas que llegan con poca frecuencia y de forma impredecible.

Flexibilidad y facilidad de gestión

Cuando se trata de flexibilidad y facilidad de gestión, un servidor cloud es casi siempre lo mejor. Se pueden aprovisionar instantáneamente y cancelar con la misma rapidez.

La excepción puede ser cuando se utilizan los principales proveedores de cloud computing como AWS. Estos hosts cloud requieren que aprendas conocimiento de propietario que puede complicar la administración.

También suponen un riesgo fuerte de que te quedes atrapado.

Rendimiento herrático

Lo siguiente sobre lo que debatir es sobre el rendimiento. El rendimiento del alojamiento en la nube va a la zaga de los servidores dedicados. Un host en la nube necesita comprar muchos servidores al por mayor, para soportar los altos niveles de flexibilidad y escalabilidad ofrecidos a los clientes.

Esto significa que serán más lentos para cambiar a la última generación de procesadores, RAM y almacenamiento. La diferencia de rendimiento entre dos generaciones de procesadores suele ser del 10%.

Cuando se combina con la memoria RAM y el almacenamiento de última generación, se observa un aumento notable del rendimiento. Para las organizaciones que necesitan el más alto rendimiento, un servidor dedicado será ideal.

Conclusión

Así que, ¿como queda todo? Bueno, si estas en algunas de las siguientes categorías, un servidor cloud es lo mejor para ti:

  • Tus necesidades de computación y almacenamiento son pequeñas.
  • Experimentas picos de cargas altas, impredecibles e infrecuentes.
  • Necesitas facilidad de gestión y flexibilidad.

Sin embargo, si lo siguiente se te aplica, un servidor dedicado es más adecuado:

  • Tienes un uso predecible de los recursos.
  • Necesita el mejor rendimiento posible.
  • No puedes arriesgarte a quedarte encasillado.
  • Eres lo suficientemente grande como para que los servidores dedicados sean más asequibles.